New York, mi cámara y YO

Luz nos lleva de paseo por un New York con mucho Girl Power 
by @hazdefotones

Hay destinos en el mundo que imaginás y recreás en la mente desde siempre. A mí me pasaba eso con Nueva York. Una ciudad cuyas calles, parques y edificios eran únicamente un escenario de películas y series; una ciudad imaginaria, casi ficticia. En noviembre de 2018 finalmente me animé a comprobar su existencia. También me animé a despejar un fantasma que seguro nos acecha a todos: viajar sola.

Primera barrera que superar: ¡Ay, el idioma!

Mi nivel de inglés es bueno, pero está totalmente fuera de práctica. Igualmente, te hacés entender y, para sorpresa de todos, hay muchísima gente en NY que habla español.
La primera experiencia fue en el aeropuerto JFK. La entrevista en migraciones puede generar un poco de “miedo”, pero la realidad es otra: ¡Los empleados fueron muy amables y en todo momento me recibieron súper bien!

¿Y si me pierdo?

Aprender a utilizar el transporte público puede ser abrumador de entrada; la línea de Metro (subte) es enorme y la ciudad está hiperconectada. Pero después de dos o tres viajes ya te empezás a manejar como si vivieras ahí. Es súper recomendable cargar la tarjeta con viajes ilimitados por una semana, ¡Se ahorra un montón para recorrer la ciudad! Y obvio, siempre que tuve que preguntar cómo llegar a algún lugar, me crucé con personas súper amables.

El Itinerario: ¿SÍ o NO?

En lo personal, no me atraen mucho las atracciones turísticas clásicas, salvo algunas excepciones. Mi plan fue el “no plan”; recorrí los barrios más emblemáticos tratando de ejercitar a pleno algo que sólo hacemos cuando estamos de vacaciones en un lugar nuevo: ¡OBSERVAR! Y si a esto le sumamos (como es mi caso) el amor por la fotografía, no hay rincón de esta ciudad que no valga la pena capturar.

Greenwich Village creo que fue mi barrio favorito. Sus callecitas llenas de librerías, cafés, almacenes, etc. lo hacen un barrio que es un oasis en medio de ese gigante de cemento. Para los fanáticos de Friends; en la esquina de Bedford y Grove St. se encuentra el emblemático departamento de Monica y Rachel. Siempre vas a encontrar fans sacando la foto que, obviamente, ¡yo también saqué!
Si te gusta la música y todo el ambiente Indie, es imprescindible que vayas algún concierto en Williamsburg (Brooklyn) y, además, aproveches a recorrer sus hermosas calles llenas de graffitis. Esta fue la única actividad que planifiqué antes de viajar; compré por internet las entradas para ver a Esmé Patterson en Knitting Factory. Obviamente, también pude sacar fotos; ¡La gente del lugar es súper copada!

Hay muchos barrios más con muchísimos relatos, lugares donde se filmaron películas, series; donde viven o alguna vez vivieron actores, músicos, escritores… en fin, Nueva York no tiene infinitos lugares para visitar, yo creo que tiene infinitas historias para conocer.

Desmitificando Mitos

Ahora, más allá del destino que elijamos, viajar solo es una experiencia que SÍ O SÍ deberíamos vivir en algún momento de nuestras vidas. Todos esos miedos, inseguridades y prejuicios son una bola de emociones negativas que bloquean y NO SON REALES. El 90% de la gente que te cruzás, es buena y está dispuesta a ayudarte.

¡GIRL POWER!

Para despedirme, un mensaje a las MUJERES: me gustaría poder poner en palabras la sensación de empoderamiento que genera saber que TODO depende de vos en el viaje y que sos completamente autosuficiente, pero en vez de leerme, ¡TE RECOMIENDO QUE LO VIVAS!
by @hazdefotones